El kākāpō responde a casi todo lo que se espera de un loro con una excepción. No puede volar. Camina por la noche con cara de búho y andar bamboleante.Fuente 1
Es el loro más pesado del mundo, y posiblemente el ave más longeva, con vidas que se miden en muchas décadas.Fuente 1
Es también el único loro del mundo que se reproduce en lek: en los años de cría, los machos retumban por las colinas noche tras noche.Fuente 1
Los kākāpō son taonga, una especie atesorada, para Ngāi Tahu, el principal iwi maorí del sur de Nueva Zelanda.Fuente 1
Antes presentes en toda Nueva Zelanda, los kākāpō casi desaparecieron después de que la llegada humana trajera caza, pérdida de hábitat y depredadores que sus vidas de anidación en el suelo no podían sobrevivir.Fuente 1
Cada kākāpō vivo hoy vive en libertad en islas libres de depredadores o en santuarios cercados, bajo la vigilancia del programa Kākāpō Recovery.Fuente 1Fuente 2
Sus cuidadores lidian con una baja tasa de eclosión y con la necesidad constante de más hábitat libre de depredadores, y aun así la población ha crecido.Fuente 1Fuente 2
Dar testimonio del kākāpō es aprender cuánto cuidado puede requerir una especie, y recibir.Fuente 1




