Ningún ave costera de la Tierra se le parece: un ave del tamaño de un gorrión con una cuchara negra al final de la cara.Fuente 1Fuente 2
Usa la cuchara como una pala, levantando arena y lodo mojados en busca de invertebrados.Fuente 1
En plumaje nupcial, su cabeza y pecho arden en un marrón rojizo sobre un vientre blanco moteado de negro.Fuente 2Fuente 1
Dos veces al año vuela 8,000 kilómetros por la ruta migratoria de Asia Oriental y Australasia, una superautopista compartida con cincuenta millones de aves acuáticas.Fuente 1
La ruta está perdiendo sus paradas de descanso: cuando cuatrocientos kilómetros cuadrados de marismas en Saemangeum quedaron amurallados, los cientos de cucharetas que paraban allí se redujeron a una.Fuente 1
En las zonas de invernada, las aves jóvenes caen en redes de niebla tendidas para limícolas más grandes.Fuente 3
Así que la conservación sigue la ruta entera. En Chukotka, los huevos van a incubadoras y los polluelos a aviarios: una crianza asistida que quintuplica su supervivencia.Fuente 1Fuente 4
En el golfo de Mottama, en Myanmar, más del 80 por ciento de los cazadores ha acordado dejar de cazar, y reportan mejores medios de vida.Fuente 1
El declive se ha frenado de un 26 por ciento anual a menos del diez: no salvada, pero ya no en caída libre.Fuente 1
Dar testimonio del correlimos cuchareta es tener en mente la ruta migratoria entera: cada marisma, un eslabón de una cadena de 8,000 kilómetros.Fuente 1Fuente 4




